Las muletas flotantes (también llamadas muletas anfibias) están diseñadas para facilitar la movilidad en la playa o en la piscina. Sirven principalmente para dos cosas:
Caminar sin hundirse: Cuentan con una base de apoyo mucho más ancha que las muletas tradicionales, lo que evita que se claven en la arena blanda.
Entrar al agua con seguridad: Están rellenas de un material especial que garantiza su flotabilidad. Esto permite que el usuario pueda soltarlas o dejarlas flotando al lado mientras disfruta de un baño en el mar.
Principales características:
Materiales anticorrosivos: Suelen estar fabricadas en aluminio para resistir la humedad y el salitre del mar sin oxidarse.
Diseño antideslizante: Su base de goma cuenta con ranuras que impiden que la arena se quede pegada y facilitan la limpieza.
Mejor ergonomía: Se pueden adquirir en diferentes modelos y alturas regulables para adaptarse al usuario.
Leggings compresivos y lipedema: ¿cómo pueden ayudarte?
El lipedema es una enfermedad crónica que provoca una acumulación anormal de grasa, principalmente en piernas y, en algunos casos, también en brazos. Es frecuente que las personas con lipedema experimenten dolor, sensación de pesadez, hinchazón y una mayor sensibilidad al tacto, lo que puede afectar a su calidad de vida.
Uno de los pilares del tratamiento conservador es la terapia compresiva, siempre pautada por un profesional sanitario. En este contexto, los leggings de compresión pueden ser una excelente alternativa para muchas personas.
¿Qué beneficios aportan?
Un legging de compresión médica ejerce una presión graduada sobre las piernas que puede ayudar a:
Disminuir la sensación de pesadez y cansancio.
Reducir el edema cuando está presente.
Mejorar el confort durante las actividades diarias.
Favorecer el retorno venoso y el drenaje linfático.
Proporcionar una mayor sensación de estabilidad y soporte en las piernas.
Aunque los leggings no eliminan el lipedema, sí pueden contribuir a controlar los síntomas y mejorar el bienestar cuando se utilizan de forma adecuada.
¿Qué características debe tener un buen legging para lipedema?
No todos los leggings ofrecen la misma compresión. En personas con lipedema es recomendable elegir prendas de compresión médica, que garanticen una presión controlada y una distribución uniforme.
Algunas características importantes son:
Compresión graduada y certificada.
Tejidos transpirables y cómodos para un uso prolongado.
Costuras planas o prendas sin costuras para evitar rozaduras.
Buena adaptación anatómica sin crear pliegues.
Material resistente que mantenga la compresión con el uso.
¿Qué nivel de compresión es el más adecuado?
La clase de compresión dependerá del estadio del lipedema, de la presencia de edema y de la valoración realizada por el médico o especialista en linfología.
En muchos casos se utilizan prendas de clase 1 o clase 2, aunque cada paciente requiere una valoración individual. Por ello, es importante no elegir la compresión únicamente por comodidad o estética.
Marcas recomendadas
Existen fabricantes especializados en compresión médica que ofrecen leggings diseñados para proporcionar confort y eficacia terapéutica. Podemos recomendar diferentes marcas y modelos:
Los leggings forman parte de un abordaje integral del lipedema que puede incluir ejercicio físico adaptado, control del peso, drenaje linfático cuando está indicado y seguimiento por profesionales especializados.
Elegir el legging adecuado y utilizar la talla correcta puede marcar una gran diferencia en el confort diario. Por ello, es recomendable dejarse asesorar por un especialista en compresión terapéutica para encontrar la prenda que mejor se adapte a cada caso.
Medias de compresión para lipedema: cuáles elegir?
Las medias de compresión médica son uno de los pilares fundamentales en el tratamiento del lipedema. Su función es mejorar la circulación, reducir la inflamación y aliviar el dolor. Mejor una media de tejido Plano pero estas opciones también te pueden ayudar.
En Saniprix trabajamos con algunas de las mejores opciones del mercado:
Mediven Forte: recomendadas para lipedema en fases más avanzadas o cuando se necesita una compresión fuerte y eficaz.
Sigvaris Comfort: ideales para el uso diario gracias a su equilibrio entre confort y tratamiento.
Juzo Dynamic: muy resistentes, perfectas para personas activas o con rutinas exigentes.
Elegir la media adecuada (clase de compresión, talla y tejido) es clave para que el tratamiento funcione correctamente. CONSÚLTANOS
♀ Ejercicio y lipedema: la importancia de los leggings de compresión
El ejercicio físico es esencial para mejorar la circulación y reducir síntomas del lipedema. Actividades como caminar, nadar o entrenamiento de bajo impacto son especialmente recomendadas.
Solidea: diseñados para favorecer el retorno venoso durante la actividad física.
Lipoelastic: aportan compresión y soporte, ideales tanto para deporte como para recuperación.
Estas prendas ayudan a entrenar con mayor comodidad y a reducir la sensación de pesadez tras el ejercicio.
Drenaje linfático en casa: cepillo linfático
El drenaje linfático es otra de las claves en el manejo del lipedema. Aunque lo ideal es acudir a un profesional, puedes complementarlo en casa con un cepillo linfático.
Beneficios principales:
Estimula el sistema linfático
Favorece la eliminación de líquidos
Mejora la textura de la piel
Reduce la sensación de hinchazón
Se recomienda utilizarlo de forma suave y constante, siguiendo siempre la dirección del drenaje linfático.
Ayudas para poner medias de compresión (imprescindibles)
Uno de los mayores retos del tratamiento del lipedema es colocarse correctamente las medias de compresión. Para ello existen ayudas técnicas que facilitan mucho el proceso:
Guantes de colocación: mejoran el agarre y evitan dañar las medias.
Calzadores tipo Arion: permiten ponerse las medias de forma más fácil, rápida y sin esfuerzo.
Estas herramientas son especialmente útiles en medias de alta compresión.
Tratamiento del lipedema: constancia y asesoramiento profesional
El tratamiento del lipedema requiere constancia y un enfoque personalizado. No todas las personas necesitan el mismo tipo de compresión ni los mismos productos. Consulte siempre a un profesional.
Por eso, es fundamental contar con asesoramiento especializado para elegir correctamente.
Asesoramiento experto en lipedema
En Saniprix te ayudamos a encontrar la mejor solución para tu caso.
Contamos con un equipo formado por técnico ortopédico, farmacéutico y biólogo, que pueden asesorarte sobre:
¿El lipedema tiene cura? No, pero con un tratamiento adecuado se pueden controlar los síntomas.
¿Es obligatorio usar medias de compresión? Sí, es uno de los pilares principales del tratamiento.
¿Qué deporte es mejor para el lipedema? Actividades de bajo impacto como caminar, nadar o bicicleta.
Conclusión
El lipedema puede gestionarse eficazmente con las herramientas adecuadas. Las medias de compresión, el ejercicio, el drenaje linfático y los productos de apoyo marcan una gran diferencia en el día a día.
En Saniprix estamos comprometidos en acompañarte en este proceso con productos de calidad y asesoramiento profesional.
domingo, 29 de septiembre de 2024
MEJORA LA CIRCULACIÓN DE TUS PIERNAS. ¿CÓMO?
ALGUNOS CONSEJOS:
AGUA FRÍA: Combinar el agua fría con el agua tibia cuando estamos en
la ducha, además de tonificar y relajar nuestro cuerpo,
contribuye a que activemos nuestra circulación y, por
tanto, eliminemos o aliviemos la sensación de pesadez. En
este sentido, lo mejor es enjabonarse en sentido ascendente,
es decir, de los pies hacia el muslo y aplicando agua
templada – a una temperatura no superior a los 38º -. Finaliza
el proceso con un chorro de agua fría sobre tus piernas.
CEPILLADO EN SECO: Para activar la circulación pruebe el cepillado en seco.A través del uso
de un cepillo en seco que, como su nombre indica, hay que
utilizar sobre la piel seca ayuda a activar la circulación. Puedes hacerlo hasta dos veces por
semana en muslos, ingles y hasta los pies.
NO USAR ROPA AJUSTADA: Aunque llevar ropa ajustada no incide directamente en la
circulación, a no ser que esta estuviera exageradamente
apretada, recomendamos llevar ropa cómoda y a nivel de
la pelvis evitar cinturones o fajas apretadas. Lo mejor es
utilizar ropa y calzado cómodos, con los que puedas
moverte libremente.
APROVECHA PEQUEÑOS MOMENTOS: Tener tiempo para uno mismo es fundamental, especialmente
si dedicamos momentos en casa a disfrutar de nuestras
aficiones. Escuchar música, leer un libro, ver la televisión... Y en estos momentos ¿cómo cuidamos nuestras piernas? Podemos aprovechar pequeños momentos para hacer pequeños ejercicios que mejoran nuestra circulación como: juntar y separar las puntas de los pies,
tumbarnos con las piernas extendidas y juntarlas y
separarlas mientras respiramos profundamente e incluso
caminar descalzos.
CUIDATE TAMBIÉN MIENTRAS TRABAJAS: Es cierto que cuidarse requiere tiempo y que, si eres de las que
pasas ocho horas en la oficina – de las que más de la mitad te
ves obligada a estar sentada en una silla –, es complicado llevar
a cabo todos estos cuidados. Pero, ¡tenemos buenas noticias! En
la oficina también puedes cuidar de tus piernas. Lo primero es
vigilar tu postura. Siéntate con la espalda recta, con las
piernas dobladas a la altura de tus rodillas, y coloca tus pies
sobre un reposapiés. Evitarás la aparición de las indeseadas
contracturas, que pueden hacer muy molesto nuestro día a día.
¿Y para activar tu circulación? Cada hora haz rotaciones de pies.
Estira ligeramente las piernas y rota tus tobillos, primero hacia
dentro y después, hacia fuera. Y, si tu trabajo te lo permite, camina
mientras hablas por teléfono. ¡La cuestión es mantenerte activa!
USA MEDIAS DE COMPRESIÓN: Usar medias de compresión; si tenemos sólo pesadez con una media preventiva podemos mejorar este problema, pero si el problema es hereditario o realmente tenemos problema venoso, el médico vascular nos recomendará una media de compresión médica. En el mercado hay buenas marcas que le ayudarán, SIGVARIS, JUZO, JOBST, THUASNE, MEDI, entre otras.
sábado, 28 de septiembre de 2024
TIPOS DE LINFEDEMAS Y ESTADIOS
TIPOS
PRIMARIO (menos frecuente): Es un linfedema de tipo hereditario. Los ganglios linfáticos presentan una anomalía y no funcionan bien. En este caso, los síntomas del linfedema pueden aparecer justo después del nacimiento, aunque lo más común es que se desarrollen con el paso del tiempo
SECUNDARIO (más habitual): Este linfedema aparece después de que los vasos linfáticos hayan sido dañados a causa de una cirugía, radiación y quimioterapia, lesiones o traumatismos, infecciones cutáneas o de los ganglios linfáticos.
ESTADIOS
estadio I: se acumula líquido en las extremidades, pero este desaparece cuando se elevan. Aparecen hendiduras o surcos en la piel con la palpación y desaparecen al dejar de presionarla
estadio II: existe más inflamación de los tejidos que raramente se reduce al elevar las extremidades. También se producen hendiduras en la dermis si bien, cuando esta fase avanza y se desarrolla un exceso de grasa subcutánea y fibrosis, la piel puede no hundirse al tacto
estadio II: en este estadio aparece la elefantiasis linfostática, es decir, el engrosamiento de modo desproporcionado de una extremidad con cambios en el color y aspecto de la piel (acantosis o piel oscurecida o violácea, fibrosis, etc.)
SIGNO DE STEMMER
El signo de Stemmer es un diagnóstico fiable para saber si la persona tiene linfedema. El terapeuta intenta pellizcar la piel del dedo del pie. Si no puede debido a la hinchazón o es muy difícil de realizar este pellizco es SIGNO POSITIVO. Según un estudio el 82% de personas que sufren linfedema son STEMMER POSITIVO.
sábado, 21 de septiembre de 2024
¿QUÉ ES EL LINFEDEMA?
Para saber que es el linfedema tenemos que conocer primero el sistema linfático, ya que una alteración en este sistema será el desencadenante de que se produzca un linfedema.
SISTEMA LINFÁTICO
El sistema linfático está constituido por una red de vasos y ganglios linfáticos. Tiene similitud con el sistema circulatorio pero por este sistema circula la linfa. La linfa es un líquido transparente que contiene glóbulos blancos, proteínas, minerales y nutrientes. La linfa también recoge células dañadas, células cancerosas y partículas extrañas (virus, bacterias,...) que pueden haber penetrado en los líquidos de los tejidos del cuerpo.
En el sistema linfático existen unas pequeñas estructuras llamadas ganglios linfáticos, por donde pasa toda la linfa para ser filtrada. Los vasos linfáticos conducen la linfa hasta los ganglios donde hay glóbulos blancos, cuya misión es retirar de la linfa células tumorales si las hubiera, así como virus y bacterias que pudiera haber recogido. Así, los ganglios evitan la diseminación de infecciones y tumores.
LINFEDEMA
Cuando el sistema linfático se encuentra alterado, el líquido linfático no puede fluir de forma correcta y la linfa se acumula en el tejido localizado bajo la piel. Aunque puede afectar a diversas partes del cuerpo como el rostro, el cuello, el torso, el abdomen y los genitales, lo más común es que esta retención se produzca en brazos o piernas.
El linfedema es una secuela común en pacientes de cáncer a los que se ha extirpado los ganglios linfáticos de la axila o ingle, o que han sido dañados por la radioterapia. No obstante, existen otros factores involucrados en la aparición del linfedema, como son sedentarismo o la obesidad.
domingo, 15 de septiembre de 2024
CONSEJOS PARA USAR MEDIAS DE COMPRESIÓN
Las medias de compresión médica ayudan a prevenir el estasis venoso, es decir que se acumule la sangre de las venas de las piernas debido a problemas circulatorios o también por ser personas que tienen profesiones de riesgo para la salud vascular por permanecer muchas horas sentados o de pie de forma estática. Todas estas circunstancias favorecen la formación de trombos. Las medias de compresión médica ejercen una presión decreciente, máxima en los tobillos y decrece a medida que nos acercamos a la zona inguinal, si se trata de una media hasta el muslo. Esta diferencia de presión es la que facilita el retorno venoso.
Para que las medias realicen su función de forma correcta es necesario usarlas de forma adecuada. Le detallamos a continuación una serie de pautas a seguir.
Asegúrese de usar una talla correcta, las medias de compresión médica disponen de una tabla de medidas para conocer la talla. Esta tabla tiene en cuenta una serie de contornos según tipo de media, perímetro del tobillo (cB), perímetro del gemelo (cC), perímetro del bajo rodilla (cD), perímetro medio muslo (cF), perímetro del muslo (cG). Es necesario que la media se adapte de forma correcta para que la presión ejercida sea la correcta para su buena función.
Colóquese las medias según instrucciones del fabricante. Dispone de calzadores que le facilitarán esta puesta.
Evite siempre pliegues y arrugas. Dispone de guantes para evitar roturas y facilitar que la media quede bien colocada.
Antes de colocarse de nuevo las medias revise la piel, por si tiene rojeces, rozaduras, ampollas, palidez, etc Revise con interés la zona de los tobillos, talones, rodillas y si detecta alguna de estas lesiones consulte con su vascular. No use las medias si le causan dolor.
las heridas deben cubrirse con un apósito antes de la colocación de las medias
Las medias pierden su capacidad de proporcionar la presión correcta a los 6 meses. Renueve sus calcetines y medias de compresión a los 6 meses.
Cuide sus medias, evite roturas por enganches con las uñas o con anillos. Una carrera hará que su media no le proporcione la compresión correcta.
Lavarlas con jabones adecuados, no usar nunca suavizante, evitar fuentes de calor y no usar la secadora. Ayudará a alargar la vida de sus medias
Si tiene dudas sobre que tipo de media necesita, tipo de compresión, talla adecuada le aconsejamos que lo consulte con su médico vascular o con el técnico ortopédico